Cómo conservar las fotografías
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Levanto la vista y observo un portarretratos con la imagen de mis abuelos festejando su compromiso. Una instantánea tomada hace 60 años atrás pero cuyo blanco y negro se conserva intacto en su grueso papel. Entonces me pregunto si mis nietos podrán algún día disfrutar de mis fotografías tomadas con más tecnología que las de mis antepasados, en color. Con esta duda llegué a las declaraciones vertidas por el experto en conservación y restauración de fotografías, Ángel Fuentes, responsable de recuperar imágenes que otros dan por perdidas.
Así, en sus primeras palabras di con el primer y muy importante consejo para la conservación de las instantáneas en buen estado. “Para que una fotografía permanezca en el tiempo lo primero que hay que hacer es evitar fluctuaciones. Si no se pueden mantener unas condiciones perfectas al menos deben ser estables, evitar las fluctuaciones”. Perfecto. He tomado nota. Ahora necesito saber de un dato fundamental para nosotros que nacimos en la época de la fotografía a color. ¿Necesitan nuestras imágenes de algún tratamiento especial? Al parecer… sí. Es que Fuentes aclara que la mayoría de esas fotografías son impresas en color económico lo que las transforma en poco estables y críticas. Entonces, para su conservación no habrá que exponerlas al calor, ni a la oscuridad… ¡Ni a la luz! Esto si que se está poniendo difícil… Pero claro ¡Siempre están los negativo para volver a imprimir nuestras fotografías más queridas! Luego buscar el sitio más estable y alojarlas en unas cajas adecuadas para ello. “Existen unas cajas cartón especiales que por su composición química no producen deterioros graves y prolongan la vida de las fotografías”.
Pero claro, yo no pretendo que mis nietos me guarden en una caja, preferiría un cuadro, un portarretratos. Pero ¿Cómo podrán hacerlo sin que vaya perdiendo el color? Según Fuentes “se puede usar el vidrio o el aluminio, que siempre funcionan mejor que la madera. No se deben usar tablas de DM o contrachapado”. Bien, pero aún no me quedo tranquila del todo, ya que hasta aquí hemos hablado de fotografías analógicas, pero gran parte de mi vida será fotografiada con cámaras digitales. Así, atenta a las declaraciones del restaurador he aprendido algo sobre la impresión de estas imágenes: “Se pueden distinguir dos grandes familias en la inyección de tinta: las que usan tintas orgánicas, menos estables, y las de tinta pigmentaria. Éstas últimas llevan pigmentos anclados que cuando se desvanece la parte orgánica mantienen el color”. Sí, algunas tiendas utilizan este tipo de tintas más estable e, incluso, algunas impresoras domésticas también. Ahora sí, ya me imagino a mis nietos viendo una fotografía mía… ¡Y a todo color!
Vía: La Voz de Aviles



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