5 consejos para sacar fotos en invierno
Muchos de nosotros, nos hemos apuntado a un curso de fotografía, y al salir de clase nos sentimos más expertos, al menos técnicamente hablando porque la inspiración no siempre nos acompaña.
En estas clases, una de las cosas que os habrán dicho es… cuidado con las bajas temperaturas, la humedad, la condensación,… también hay que saber tratar a la gama de blancos y luminosidad.
Si quieres aprovechar para sacar tu cámara digital y capturar escenas invernales, sigue estos consejos:
Efectivamente. En invierno, si hace menos 3 o menos 5 grados, y hasta menos 15 si vas de viaje a Laponia, mantén tu cámara protegida del frío. Primero porque las bajas temperaturas arruinan la autonomía de sus baterías y luego porque todo va más lento (objetivos, pantalla LCD, etc.). Primer consejo: mantenla pegada al cuerpo, debajo de la chaqueta está muy bien.
Algunos aconsejan ponerla en una bolsa de plástico… craso error ya que estaría presa de la condensación. Segundo consejo: tener una mochila impermeable meter dentro unas bolsitas de Silica Gel para luchar contra la humedad; es un agente desecante que nos permite evitar la condensación y por ende el deterioro de nuestra cámara.
Las baterías sufren especialmente en invierno, pues la reacción química que se transforma en energía eléctrica se ve afectada; todo es más lento y las baterías duran menos. Tercer consejo: llevar consigo una batería de repuesto y no abusar del uso de la pantalla LCD que, de todos modos, por lo de los cristales líquidos, son más lentas.
Si después de tu paseo fotográfico vuelves al coche o a casa, en un ambiente más cálido, con temperaturas más altas, ten mucho cuidado. Las piezas y mecanismos de tu cámara están más fríos, podría formarse condensación que dañen a los circuitos, de ahí que hay que protegerla bien durante el paseo. Cuarto consejo: al volver a un ambiente más caliente, dejar que se aclimate la cámara y no usarla enseguida hasta que se seque del todo.
Por último, y seguramente lo que estará dando más guerra a todos es la lucha continúa con el balance de blancos. La nieve es blanco y refleja la luz del sol, y el cielo, por lo que la nieve podría tomar un tomo azulado o grisáceo. Quinto consejo: hacer un balance manual de los blancos para evitar la falta de contraste; existen filtros también para compensarlo.
Ahí los tenemos, nuestros cinco consejos para salir al encuentro del invierno, la nieve y sus espectaculares paisajes. El invierno es un momento genial para hacer fotos ya que todo a nuestro alrededor se transforma y toma formas inesperadas, lo anodino se convierte en algo sugestivo, las escenas de la vida cotidiana cobran otro matiz…
Ya me gustaría a mí renunciar al calor de la estufa y salir a sacar fotos, pero aquí hace 18 grados y el cielo es azul,, así que espero vuestras fotos



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